¡Estamos a favor de la Tierra, contra el Imperio!

Declaración de la campaña, ‘”Por la Tierra, Contra el Imperio” de la Alianza para la Justicia Global (AFGJ, por su siglas en inglés- www.afgj.org)

Traduccion por Adrian Boutureira Sansberro

Para leer en inglés, hace clic aquí

Firme la Promesa a Resistir por la Tierra, Contra el Imperio

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La Tierra se está muriendo.

La Tierra no se está agarrando un resfriado.

La Tierra no sufre solo una pesadilla de la que de pronto todos nos podremos despertar.

Nuestro planeta se está muriendo, y solo un cambio fundamental y drástico puede salvarlo.

2015-¿Será nuestra última oportunidad?

La Alianza por la Justicia Global cree que el imperio norteamericano y el capitalismo global transnacional han llevado a nuestro planeta al borde del colapso ecológico. Queda claro que han habido otros factores estresantes en la historia de la humanidad, pero nada en nuestro pasado se compara con las amenazas al por mayor que han surgido como consecuencia de éste, el más poderoso y destructivo de los imperios.

Se libran guerras por recursos para lograr el acceso y desarrollo privado sobre tierras, minerales, petróleo y agua, con poca o ninguna preocupación por los ecosistemas, o las comunidades que allí viven. El capitalismo global, y la maquinaria de guerra que le protege y le avanza, nos están matando a todos.

Si bien apoyamos toda reforma significativa y las exigencias generales por la justicia climática,emisiones de carbono 1 creemos que ninguna solución que no incluya un esfuerzo mundial para desmantelar al Imperio será duradera. También creemos que nos estamos quedando sin tiempo. No son sólo los radicales con ojos salvajes y la pancartas de fundamentalistas religiosos que están diciendo, “el fin está cerca”. Algunas de las declaraciones y predicciones más sobrias provienen de voces dentro del establecimiento.

El año 2015 es EL año para que los pueblos del mundo tomen medidas. En Diciembre de 2015, la ONU está encargada de dar con nuevos estándares y soluciones para enfrentar al cambio climático. Felicitamos a los que trabajan dentro del sistema para lograr estos objetivos, pero tenemos poca fe en un organismo mundial que está dominado por completo por el Imperio. Si la acción significativa por la justicia climática es avanzar, entonces este avance debe comenzar, no en las cumbres oficiales de las Naciones Unidas, sino en las calles de todas las ciudades y en los bosques, campos, desiertos y humedales de nuestras tierras rurales. Esta es la razón por la cual AfGJ lanza su campaña, Por la Tierra, Contra el Imperio, llamando a manifestaciones, desobediencia civil, y a todo tipo de afirmaciones de la vida por medio de acciones directas -no violentas para exigir y realizar el fin de la injusticia climática- el fin al Imperio.

¿ Que tan grave es la situación?

IMG_3463 - Copy Ya hemos escuchado los testimonios nacientes de la propia naturaleza. Sus nombres son Katrina, Sandy, Fukushima …. Sí, la Tierra misma muestra los síntomas de esa fea enfermedad llamada imperialismo – y se está defendiendo. No existe más aquello de los desastres “naturales”. Incluso los procesos más naturales se ven hoy agravados y conectados al calentamiento global, a la extracción de recursos, y a todos los otros precursores del presente colapso ecológico. El Imperio engendra desequilibrio y devastación, y estas son las reacciones planetarias inevitables. Hay voces en los vientos de los huracanes y tornados, en el temblor de los terremotos y en las olas de los tsunamis- las voces de la Tierra al Imperio: ¡Alto! ¡Ya Basta!

– También hemos escuchado las advertencias de los expertos. En 2006, World Wildlife Fund (Fondo Mundial para la Naturaleza), la Sociedad Zoológica de Londres y Global Footprint Network (la Red de la Huella Global) dieron a conocer un informe que muestra que necesitaríamos dos planetas Tierra en el año 2050 para poder mantener las tasas actuales de consumo. En 2012, publicaron un nuevo informe, y esta vez nos dijeron que sólo tenemos hasta el 2030. Desde 1970, la biodiversidad mundial se ha reducido en un 30%, con una tasa de 60% en las zonas tropicales. Durante ese período, la biodiversidad en aguas dulces se ha reducido en un 55%, y en un 33% en los océanos. Escribiendo para la revista Science (Ciencia) en 2006, un equipo internacional de investigadores informó que para el 2050 los océanos se agotarán de peces. De acuerdo con la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica estadounidense, las temperaturas oceánicas mundiales durante julio de 2014, fueron las más elevadas de toda la historia registrada. Los records indicando los 12 meses más calurosos de la historia se han establecidos todos desde 1997.

Pero ¿quién necesita a expertos para evaluar la situación? Sólo necesitamos preguntarnos a nosotros mismos.

¿Están los ríos en tu ecosistema fluyendo a la misma velocidad como lo hacían hace 100 años, hace 50 años, hace 20 años … como cuando eras un niño? ¿Las estaciones donde tu vives, siguen el patrón de los siglos, o son tus veranos más calientes, tus inviernos más extraños, tus lluvias alternado drásticamente entre diluvios y sequia con muy poco entre estos extremos? Si eres lo suficientemente mayor como para recordar- ¿son tus manantiales tan llenos del cantar de los pájaros como solían ser, o están cada vez más-y trágicamente- silenciosos?

Rio Santa Cruz, Tucsón, Arizona, EE.UU., 2003

Rio Santa Cruz, Tucsón, Arizona, EE.UU., 1903

En primer lugar, tenemos que saber con lo que estamos tratando ….

Jonathan Baille, de la Sociedad Zoológica de Londres, comentó que, “Podemos restaurar la salud del planeta, pero sólo a través de abordar la raíz del problema: el crecimiento de población y el sobre consumo.” Aunque no disputamos la gravedad de estas preocupaciones, en el Alianza para la Justicia Global, nosotros llevaríamos estas preocupaciones un poco más lejos. La verdadera causa raíz, la principal causa raíz del colapso ecológico a escala planetaria, es el capitalismo global, avanzado y mantenido por el ejército de Estados Unidos y sus aliados. En otras palabras, la base subyacente de amenaza ambiental en el mundo de hoy

Rio Santa Cruz, Tucsón, Arizona, EE.UU. 2014

Rio Santa Cruz, Tucsón, Arizona, EE.UU. 2014

es el imperialismo tal y como se manifiesta en la fuerza militar y en la economía neoliberal. El neoliberalismo es el sistema de capitalismo global que pone las ganancias y el acceso privado a los recursos naturales por encima de las necesidades humanas y ecológicas. Pone a la empresa por encima de comunidad y ecosistema. Y está siendo respaldado, propagado, mantenido y protegido por la maquinaria militar de EE.UU. / OTAN.

Es absolutamente vital que entendamos esto si hemos de tomar pasos serios para curar a nuestro moribundo-pero aún recuperable- planeta Tierra. Sí, apoyamos reformas significativas y las demandas populares por la justicia climática. Reconocemos que los mismos capitalistas incluso tienen interés en hacerle frente al cambio climático y a otras amenazas ecológicas. Pero eventualmente, llega un punto en el que hay que reconocer el papel determinante desempeñado por el propio Imperio en el desplomo hacia el colapso ecológico. El único antídoto eficaz es un socialismo popular (empleando la palabra en sentido amplio, desde el anarquista hasta como en sus formas socialdemócratas), basado en la democracia participativa, que a su vez está basada en las estructuras comunitarias conectadas a los ecosistemas en los que emergen. Debemos ser flexibles a medida que los pueblos experimentan con diversas expresiones, desde la revolución “desde abajo y a la izquierda” de los zapatistas, a la Revolución Bolivariana en las calles y el campo de Venezuela, a las democracias populares, como hemos visto en Cuba. (En la Alianza para la Justicia Global creemos que la esperanza de nuestro planeta está, en este momento, naciendo en América Latina, e instamos a la solidaridad y al estudio de estas experiencias a medida que desarrollamos nuestras estrategias locales y globales para la liberación.)

Rio Sonora en Sonora, México.

Rio Sonora en Sonora, México.

Rio Sonora despues de derrame de acído de cobre por el Grupo México, companía transnacional de minas y ferrocarriles

Rio Sonora despues del derrame de acído de cobre en agosto, 2014, por el Grupo México, companía transnacional de minas y ferrocarriles

Debemos reconocer de donde viene la amenaza al planeta Tierra. En un análisis de 2013, publicado en la revista Climatic Change (Cambio Climático) y elaborado por el Climate Accountability Institute (Instituto para la Responsabilidad Climática), se reveló que sólo 90 empresas fueron responsables por 2/3 de las emisiones de efecto invernadero causados por el ser humano. La inmensa mayoría de estas empresas eran productoras de petróleo, gas y carbón. El mayor ofensorfue ChevronTexaco, responsable del 3,5% de las emisiones de calentamiento global hasta la fecha, con Exxon llegando segundo con el 3,2%, y BP tercero, con el 2,5%.

El ejército de Estados Unidos es uno de los mayores consumidores de energía y compradores de petróleo en el mundo. Es responsable del 90% de todo el consumo de combustible del gobierno de los Estados Unidos. Si el ejército de Estados Unidos fuera un país, su consumo petrolífero sería clasificado como cincuenta octavo en el ranking mundial, ligeramente por detrás de Dinamarca, y ligeramente por delante de Siria. Un reporte de 2005 por el American Forces Information Service (Servicio de Información de las Fuerzas Estadounidenses), informa que “el combustible Jet constituye casi el 70% de las compras de productos petrolíferos del Departamento de Defensa.”

Aunque las empresas desarrollasen fuentes alternativas de energía, y aunque las fuerzas militares de los Estados Unidos comenzasen a usarlas, no sería suficiente. También debemos resistir los esfuerzos empresariales y gubernamentales para presentar a la energía nuclear como una solución viable para contrarrestar calentamiento global. Cualquiera que sea la energía alternativa escogida por el 1% (la oligarquía capitalista), sea limpia o no, todavía va a estar basada en un impulso sin fin para la continua extracción de recursos, mayor consumo, y más agresiones a los ecosistemas, las fuentes de agua, los bosques y a las comunidades sostenibles.

Los EE.UU., con un 5% de la población mundial, utilizan el 25% de los recursos energéticos del planeta y producen la mitad de sus residuos sólidos. No podemos mantener ese tipo de desigualdad en el mundo, y al mismo tiempo esperar que pueda ser un planeta sostenible-simplemente no va a suceder. Todos los caballos del rey, y todos los hombres del rey no serán capaces de reparar los pedazos rotos de nuestra Madre Tierra. Tenemos que deshacernos del rey, es decir, del 1% y de su maquinaria de guerra.

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Laguna Yanacocha en el Perú antes y despues de la Mina Yanacocha, un proyecto del Newmont Corporation de Denver, Colorado, EE.UU.

Salvar la Tierra no deja lugar al Imperio. No importa lo difícil que pueda parecer, no podemos llegar a donde tenemos que llegar sin confrontar lo obvio: ¡La Tierra y el Imperio no pueden coexistir!

La Campaña “Por la Tierra, Contra el Imperio”

Por eso, la Alianza para la Justicia Global ha lanzado su campaña, Por la Tierra, Contra el Imperio. Creemos que estamos entrando en un momento crítico. Ya hemos enunciado algunos de los desafíos que se nos presentan. No estamos bajo la ilusión de que AfGJ va a liderar los esfuerzos nacionales o globales contra la injusticia climática. La realidad es que esto no será un movimiento de solo algunos actores y sus esfuerzos principales. La lucha para salvar nuestro planeta no tendrá éxito sin que la gran mayoría de la población del mundo nos comprometamos a generar nuestros propios monzones, huracanes y tsunamis de resistencia. ¡La revolución por la Madre Tierra debe ser una revolución desde abajo, una revolución que nos involucre a todos! La campaña Por la Tierra, Contra el Imperio no es más que una parte de esta resistencia. Invitamos a todos los que quieran a unirse a nosotros. Preguntamos a todos los que no lo quieran hacer, ¿entonces que van a hacer.? ¡Hagan algo!

Fundamental en esta campaña, es la circulación de la Promesa a Resistir por la Tierra, Contra el Imperio, para el desarrollo de acciones varias entre ahora y la Cumbre sobre el Clima de la ONU en París, diciembre 2015. Creemos que 2015 será un año crucial en cuanto a qué tipo de futuro os estamos encaminando, qué tipo de planeta vamos a habitar-y hasta para forjar si este siquiera seguirá siendo habitable.

Debemos actuar juntos, local y globalmente. Si no lo hacemos, pronto será demasiado tarde. Y aunque debemos actuar tanto colectiva como internacionalmente, toda esa acción comienza con una cuestión individual: ¿qué voy a hacer yo? Esperamos que su respuesta sea: yo me levanto por la Tierra, contra el Imperio!

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